Mi interés por el sujeto orientó mi búsqueda durante toda mi vida.
En el intento por asir la nada me perdía en mis elucubraciones de adolescente.
Mi búsqueda por entender el sujeto me llevó a la psicología y luego al psicoanálisis.
La búsqueda por conocerme me llevó al psicoanalista.
"Andaba caminando por ahí, y de repente me perdí de mí...", escribí alguna vez.
En mis re-encuentros, me encuentro y desencuentro.
Sigo buscando y sigo encontrando.
Nada mejor que el arte para eso: el inconsciente se expresa en la obra.
Y surgen los enigmas... enigma del enigma... una vuelta más sobre las preguntas universales: de dónde venimos y a dónde vamos. Como en los mitos, que nos hablan de los orígenes de un tiempo sin tiempo: "había una vez"... nos expresamos con formas, volúmenes, colores, signos, nombres, que nos llevan al infinito de posibilidades.
Boudrillard dice: frente al sujeto, irreductible producto de sentido, está el mundo, inagotable productor de ilusión, incluida la del sentido, con la complicidad involuntaria del sujeto.
En cuanto a mi propia experiencia en el arte, encuentro un goce por la manipulación, la experimentación, el con-tacto con los materiales, el olor de los mismos, la sensualidad, el goce estético en el hacer mismo.
El intento de arribar al concepto acerca de lo que pretendo lograr me lleva a ponerle nombre a las series con las que trabajo. Finalmente me descubro en los hallazgos, en lo que encuentro como plus, mas allá de la intención, y trato de explorar una misma idea en varias disciplinas. Por esto trabajo tanto en pintura como en grabado, realizando objetos, libros de artista y ahora en instalaciones, videos o performances. Así surgieron las series Globalización a la Argentina, La Caída, Anonimato, Desparecidos, Todo de la nada, En principio fue el verbo, Erótica de papel, Consumismoser. La síntesis irrumpe en el momento de la creación. El término más parecido para designar esa experiencia en el de insight: "se hizo la luz". E iluminó una zona de interés. Pienso que la obra de arte se logra cuando provoca y moviliza algo también en el otro, que no necesariamente tiene que entender, sino que puede sentirse afectado de alguna manera. Ahí se produce el "acto" artístico, que culmina siendo entre dos.