/ Litografías /

Parto de la aguada, de la no-forma del agua-tinta. Al surgimiento de la mancha, le sigue el "garabateo" con el plumín, que luego se complementa con hilos, que a la vez fluyen "libremente" en un espacio delimitado por el marco y el acrílico que lo contiene, pero lo moviliza por la estática. La propuesta intenga movilizar a la vez al espectador, en esta especie de trampa ilusoria que proviene de la línea-hilo-sombra. La tensión que genera lo lleva a los bordes difusos entre lo objetivo y lo subjetivo. Las medidas de las obras son desde 40 x 40 hasta 120 x 70 cm aproximadamente.

Fundamentación teórica
El garabato constituye un vehículo para el estado de "barbecho". Es un estado transitorio de experiencia, un modo de emparentarse con una quietud despierta y con una conciencia receptiva y ligera. Esta es una disposición que proporciona el sustrato energético de la mayoría de los esfuerzos de creación.
"Acaso una de las raras realizaciones auténticas del arte moderno (entre 1900 y 1940) es la de haber liberado a la actividad pictórica de su demasiado estrecha asociación con la representación temática." "Los cubistas (...) han reivindicado el derecho de poder expresar los estados transitorios de la experiencia visual, que proviene del estar en barbecho antes que de estados oníricos."
Barbecho, para el diccionario Oxford: "Tierra bien arada y rastrillada, pero no sembrada durante uno o varios años."

Bibliografía: Estar en Barbecho, de Masud Khan.

Sara Slipchinsky